“Encuentro con lo Femenino”. Un intensivo muy intenso.

Durante el puente de la Constitución, del 3 al 7 de diciembre de 2004, tuvo lugar en el Cielo de la Vera, un bonito rincón de esta comarca cacereña, el II Encuentro con el Sagrado Femenino, organizado por AprendeDanzaOriental.com.
Una nueva oportunidad para, más que bailar, vivir la danza oriental de una forma más interna, a través de las diferentes propuestas de los profesionales Shokry Mohamed (giro Sufi, percusión y expresión en la Danza Oriental), Myriam Szabo (Danza Duende, Fusión Zíngaroriental y Chi-kung), Anah Datile (Geometría Sagrada, Contagio de la Conciencia y las Emociones en la Danza Oriental, Yoga y Ayurveda) y Pura López (Danza Contact, Clown, Pantomima e improvisación).
Cinco días intensos, repletos de emociones y muy variadas propuestas, pero todas con un mismo objetivo: lograr que la danza oriental se viva y se baile desde lo más profundo del ser.
Los próximos Encuentros con el Sagrado Femenino tendrán lugar en Barcelona y en Cáceres.

A continuación las impresiones de una de las participantes, Marga Gómez.

Una sensual y hermosa bailarina vestida con velos, brillos y flecos haciendo impresionantes movimientos de caderas al ritmo de una música exótica… Este es, quizás el concepto más extendido que existe de la danza oriental. Y, aunque no cabe duda de que el espectáculo es realmente hermoso, es sólo la punta del iceberg.

Porque esta danza sagrada tiene, contiene y aporta mucho más. Y cualquiera que se acerque a ella con un poco de conciencia, puede encontrar en la danza oriental un maravilloso vehículo de crecimiento, tanto físico como emocional e incluso espiritual.

Y eso es lo que nos han demostrado Myriam Szabo, Ana H. Datile y Pura López en el “Encuentro con lo Femenino”. Un intensivo de cuatro días, realmente intenso, donde el yoga, el chi-kung, la pantomima, el clown y la danza contemporánea de contacto se han fusionado con la danza oriental para darnos, a los afortunados que estuvimos allí, una enseñanza única.

Con Myriam Szabo jugamos a descubir nuestro lado más salvaje con una sesión inolvidable de danza zíngaroriental. Además nos habló de su visión de la danza a través de un concepto creado por ella y que denomina “danza duende” . No es, como se puede pensar, un estilo de danza, sino una actitud del artista. El duende siempre está ahí, se puede tener de forma natural o no. Pero hay que aprender a despertarlo, a través del trabajo diario, de la disciplina o incluso de la meditación, para que, una vez abierta la puerta, sea el duende quien nos haga bailar.

También pudimos experimentar con Myriam el giro sufí, una técnica de meditación en movimiento muy conectada con la danza oriental y nos enseñó además algunos ejercicios de chi-kung para mujeres. La conexión entre este arte marcial milenario y la danza oriental también es evidente: ambas disciplinas trabajan las energías, tanto internas como externas y dan gran importancia al “hara”, una zona que se encuentra tres dedos por debajo del ombligo y que se considera un receptáculo de energía.

Para descubrir este hara o centro de gravedad también trabajamos con Pura López la danza contact: un estilo de danza contemporánea que suele trabajarse en grupos o en parejas haciendo figuras, aprovechando el intercambio de presiones y pesos.

Y si una parte esencial de la danza es la expresión de las emociones, el especialista en expresar sentimientos y situaciones de manera rotunda es, sin duda, el clown. Y con Pura tuvimos la oportunidad de descubrir nuestro “payaso interior” en el taller de clown y pantomima. Unas sesiones divertidísimas donde pusimos a prueba nuestra capacidad de improvisación, jugamos a expresar los sentimientos más universales y aprendimos algunas pautas básicas de pantomima.

Pero aún hay más. Las sesiones con Ana H Datile, instructora de yoga y danza oriental, también fueron interesantísimas. Ana, además de darnos unas clases magistrales de yoga y danza oriental (¡con percusión en directo!), compartió con nosotras su visión de la danza oriental a través de lo que ella denomina Geometría Sagrada: en danza oriental se hacen muchas figuras que representan círculos, infinitos, espirales, cuadrados… No es casualidad, ya que desde el principio de los tiempos, el cuerpo ha sido el principal vehículo de conexión entre el hombre y la naturaleza. A través de la expresión corporal el ser humano se conectaba con estas fuerzas a través de su representación simbólica. Además, existe una relación del área corporal que se mueve en la danza con su chakra. Por eso, es necesario siempre mantenerse en el centro y tener conciencia del movimiento que se está haciendo para contagiarnos a nosotros y a quienes nos ven bailar de las emociones.

Esto es, a grandes rasgos (creedme), todo lo que ocurrió durante esos cuatro días en ese sitio maravilloso llamado Lalita. Cuatro días mágicos durante los cuales Ana, Pura y Myriam nos han abierto muchas puertas, nos han hecho disfrutar al máximo y donde ha quedado más que claro que la danza oriental es sabiduría en movimiento.

Sólo un pequeño inconveniente: a mí se me hizo corto. Así que OJALÁ (quiera Dios) pueda volver a disfrutar de vuestros conocimientos y vuestro arte muy pronto.

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